Imaginaros la cara que se me quedo, qué bueno todo,
así que como sé que es un seguidor de este blog a diario, un beso para ti y
para tu tío, que el pobre debe pensar que soy una pesada de amiga que se lleva
las cosas de su huerto así sin más.
En cuanto vi los pimientos, pensé, al horno con
ellos, al congelador… y luego ya veremos.
Bueno, pues aquí os dejo la primera de las recetas
que hice una vez que los pimientos salieron del congelador…¡Qué diferencia de
sabor con pimientos de huerto, nada que ver…!
Ingredientes:
·
3 pimientos rojos
grandes).
·
100 gramos de azúcar.
·
2 bayas de pimienta de Jamaica.
·
1 pizca de sal.
· 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (AOVE).
Preparación:
Lo primero es poner a precalentar el horno al
máximo (250º por arriba y por abajo), y cubrir la bandeja con papel de
aluminio, abundantemente.
Colocamos los pimientos sobre la bandeja, los
untamos con AOVE y salamos. Metemos en el horno fuerte, durante 10 minutos,
damos la vuelta y dejamos 10 minutos más, volvemos a dar la vuelta y vamos
controlándolos hasta que veamos que están asados. Yo los tuve 35 minutos en el
horno, pero cada pimiento y cada horno son diferentes.
(Podéis saltaros este paso si compráis pimientos
rojos asados en el supermercado, el resultado no será el mismo, pero hoy en día
hay productos de bastante calidad).
Sacamos los pimientos del horno y los envolvemos en
papel de aluminio, y los dejamos que «suden» una media hora. Es el momento de
pelarlos, quitar las semillas y hacer a tirar.
Picamos los pimientos muy finos, ponemos a calentar
el AOVE, añadimos los pimientos, el azúcar y las bayas de pimienta, y bajamos
el fuego, vamos dando vueltas hasta que se haga la mermelada. La tuve unos 30
minutos cociendo, luego la pase por el pasapuré, rellene los botes previamente
esterilizados y deje enfriar.
Luego 20 minutos al baño María y listo para
utilizarla, en tostadas saladas o dulces, en cualquier caso está buenísima.
Fuente: Ana en la Cocina

