¡¡¡¡Cómo me gusta esta pasta!!!! Da un juego enorme, rellena de dulce o de salado, mantiene ese punto crujiente, vamos que me vuelve loca. Si no fuera por lo que me cuesta encontrarla, la última vez la compre en un supermercado árabe y estaba ……………. Qué os voy a contar.
Con una ensalada de tomate y una cervecita bien
fría, fue la cena perfecta.
Aquí os dejamos una foto del corte, para que veáis el interior y su relleno.
·
4 hojas de pasta philo.
·
175 gramos de jamón york (en un único trozo)
·
4 filetes de queso que funda bien.
·
Mermelada de tomate al gusto.
·
Aceite de girasol.
Preparación:
Precalentamos el horno a 250º por arriba y por
abajo.
Lo más difícil de esta receta es trabajar la pasta,
porque es muy fina y delicada y se seca con mucha facilidad. Para ello
sacaremos 2 hojas de pasta philo y el resto la guardaremos dentro de un paño de
cocina para que no se seque.
Partimos las hojas por la mitad a lo largo, y
pincelamos la primera con aceite de girasol, ponemos otra mitad, pincelamos,
así hasta terminar.
En una esquina de la masa, ponemos la mitad del
jamón york picadito, dos cucharaditas de mermelada de tomate y dos filetes de
queso, enrollamos, pincelamos con aceite y guardamos en una tarina cerrada para
que no se seque. Repetimos la operación con la siguiente.
En una bandeja de horno cubierta con papel vegetal,
colocamos los dos rollitos e introducimos al horno a 180º por arriba y por abajo, unos 10 minutos,
vigilando que no se queme. (Tened en cuenta que cada horno es un mundo, es una pasta que no se puede dejar de mirar, se quema en un momento)
Y listo, a disfrutar!!!
Recomendaciones:
1. Para untar la pasta se puede utilizar
mantequilla, margarina o incluso aceite de oliva, pero es interesante que sea
una grasa ligera de sabor, para que no impregne demasiado el relleno.
2. Se puede rellenar con pavo o jamón serrano y
está también muy bueno.
3. Guardar la masa que no se este usando en ese momento, envuelta en un trapo de cocina limpio o en papel transparente. Hay que evitar que se seque.
4. Se pueden preparar los rollitos un par de horas antes de comerlos, y meterlos rellenos en una tarrina bien cerrada en la nevera. Pincelamos en el momento de meterlo al horno y listo.


