Como ya visteis con la receta de clafoutis nos gustan mucho las cerezas y, ahora que se nos acaban una manera perfecta de seguir disfrutando de ellas es preparar confitura de cerezas. Compré en el mercado unas que tenían una pinta genial pero luego al comerlas estaban muy buenas de sabor pero un poco blandas para mi gusto (reconozco que soy muy especial pata la fruta) y me dije, mermelada… Y a ello me puse.
En una tostada con queso de untar estaba buenísima.
Ingredientes:
·
1 kilo de cerezas (sin hueso pesaron 850 gramos).
·
350 gramos de azúcar.
·
El zumo de un limón.
Preparación:
Separar la carne de los huesos de las cerezas,
colocarlas en un bol y añadir el azúcar y el zumo de limón, dejar reposar
durante un par de horas o en la nevera hasta el día siguiente.
Poner a cocer la mezcla de fruta en una cacerola,
durante 20 minutos, pasarla por un pasapurés, y si ha quedado algo líquido
volver a poner a cocer hasta encontrar el punto de la mermelada. Yo está la
puse otros 10 minutos.
Embotar y cocer al baño María durante 20 minutos y
dejar reposar.
Recomendaciones:
1. Si mientras pasáis por el pasapurés la fruta, os
parece que tiene mucho caldo, retirar y guardarlo en un vaso, posiblemente una
vez que la misma este fría o haga falta para mezclarla y que quede con el
espesor adecuado.
2. La mermelada quema mucho tened cuidado que sus
quemaduras son muy dolorosas.
3. Las mermeladas es cuestión de probar qué cantidad de azúcar hay que poner para que esten a nuestro gusto. A nosotros no nos gustan muy dulces y está receta podría tener incluso llegar a 600 gramos de azúcar.
