Hacer masas en general me encanta, pero reconozco
que tiene cierta dificultad. Sin embargo este pan es muy fácil de hacer y
siempre sale bien.
Procuro tener siempre en el congelador, y es
estupendo para comerlo tostado en el desayuno o en un sándwich el fin de
semana.
La receta original la vi en la televisión, en un
programa del Canal Cocina, Divinos Pucheros. Pero al final empecé a introducirle
cambios y ahora es esa receta pero con varias matizaciones. Os dejo el enlace a la receta original en Canal Cocina.
Este pan es, cómo dice mi
otra parte contratante: Pan Laura. Lo publicamos dedicado en especial a María (ella ya sabe) que quiere introducirse en el mundillo del pan.
Atreveros a hacerlo, es muy fácil y el resultado
una vez que lo ves horneado merece la pena, de verdad.
Ingredientes:
- 500 gramos de harina de fuerza.
- 350 mililitros de leche.
- 25 gramos de levadura fresca de panadería.
- 20 gramos de mantequilla blandita (punto pomada).
- 1 cucharadita de sal.
Preparación:
Calentamos la leche en el microondas, sólo tiene
que estar tibia, y diluimos la levadura en la misma.
En un bol echamos la harina, la sal y hacemos un
hueco en el centro. Vertemos la leche y vamos mezclando con la mano poco a poco
hasta que esté todo integrado.
Es el momento de amasar, si no tenéis ninguna
máquina que os ayude, pues a mano, es muy entretenido y sustituye al gimnasio.
Os enlazo un video que cómo hacerlo. Serán unos minutos, cómo unos 15 o 20 minutos.
Si tenéis amasadora será suficiente con unos 10
minutos, primero 2 o 3 minutos lento y luego a velocidad fuerte.
Cuando quede para terminar unos 5 minutos de
amasado, hay que añadir la mantequilla en punto pomada para que se integre todo
bien.
La masa tiene que quedar lisa y tener un olor agradable.
Y listo,
empiezan los reposos y levados.Colocaremos la masa en un bol con harina y la tapamos
con un paño un poco húmedo, hasta que la masa duplique su tamaño (una media
hora).
La masa que ya ha crecido tenemos que des
gasificarla, quitarle el aire. Para ello echamos la masa en la encimera y la
aplastamos.
La partimos por la mitad.
Y hacemos dos barras de la siguiente manera:
Le damos la vuelta y la meteremos en dos
moldes enmatequillados (no sé si existe la palabra pero a qué me habéis
entendido).
Una vez que la masa este en los moldes, la tapamos
con un paño húmedo y la dejamos reposar y levar hasta que doble su volumen,
entre media hora y 45 minutos.
Ponemos a precalentar el horno a 250 grados por
arriba y por abajo.
Una vez que la masa ha subido, la colocamos en la
rejilla del horno y la introducimos en el mismo durante unos 30 minutos a 180
grados.
Sacaremos el pan y lo colocaremos sobre una rejilla
para que se enfrie y cuando este tibio lo meteremos en una bolsa de congelar para
que la corteza se ponga blandita y adquiera más textura de pan de molde.
Recomendaciones:
1. Podemos sustituir la mantequilla por Aceite de
Oliva Virgen Extra.
2. Una vez bien frio el pan, se puede cortar en
rebanadas y congelar. Siempre tendrás pan en el congelador.
